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Análisis de Lost in Random - Lo nuevo de EA Originals lo deja todo al azar, ¿sale bien la jugada?

Análisis de Lost in Random - Lo nuevo de EA Originals lo deja todo al azar, ¿sale bien la jugada?

El sello de juegos independientes de Electronic Arts trae una nueva propuesta con inspiraciones en Alicia en el País de las Maravillas, Tim Burton y otras obras de estilo gótico. Tiene buenas intenciones, pero se van difuminando con el paso de las horas.

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EA Originals es el sello de Electronic Arts que lleva un tiempo apostando por juegos independientes, porque a veces es necesario alejarse de macro producciones y, a veces, basta con demostrar que el talento puede hacer maravillas sin necesidad de presupuestos millonarios. De ahí han salido juegos como Unravel, Sea of Solitude o It Takes Two. Ahora, le toca el turno a Lost in Random, que tiene el listón muy alto para alcanzar obras como las mencionadas. ¿Lo conseguirá?

En el desarrollo se encuentra el estudio independiente Zoink!, quienes ya han publicado juegos muy bien recibidos como Fe o Flipping Death. Lo cierto es que la puesta en escena de Lost in Random es muy atractiva sobre el papel. Nos embarca en un extraño mundo de fantasía que tiene retazos de Tim Burton, con presencia de cuentos infantiles como Alicia en el País de las Maravillas o leyendas urbanas como el Coco o el Hombre del Saco. Si os gusta ese toque gótico, irremediablemente os entrará por los ojos.

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Por si fuera poco, su concepto es atractivo por varios motivos. Todo arranca con una historia protagonizada por Par, quien un día ve como la malvada reina se lleva a su hermana Impar al reino de los seisanos, debido a una costumbre impuesta por ella en la que todos los niños que cumplen 12 años deben tirar un dado y, según el número que saquen, tendrán que ir al distrito correspondiente. Si sacan un seis, serán los ayudantes de la Reina y eso es lo que le pasó a Impar.

¿Tuvo fortuna? Sobre el papel, parece que sí. Pero el mundo de los sueños nos da ese empujón que necesitamos y, en uno de ellos, aparece un fantasma que guía a la protagonista. Así, Par se pone rumbo a buscar a su hermana, indefensa y perdida en un mundo de peligros. Solamente armada con un tirachinas que no parece suficiente para colarse en un Palacio Real.

Pero, unos minutos después de haber emprendido su ruta, acaba en un mundo extraño en el que, de repente, es atacada por un enorme robot metálico; un guarda de la reina. Afortunadamente, de ahí cae un torpe y gracioso dado, que se convierte en el protagonista del juego, y que será el fiel aliado de la protagonista hasta el final, resultando vital tanto en el desarrollo de la historia como, sobre todo, en el combate.

Se dice que no hay que dejarlo todo a la suerte, pero la suerte toma un papel importante en la vida; eso es así. En Lost in Random, las mayores armas de Par son el dado, al que ella llama Dadelio -y bien podrían haber mantenido el Dizzy original- y una serie de cartas. Ambas partes determinan cómo hacer frente a los enemigos, mediante un sistema que en las primeras partidas puede resultar algo confuso, pero una vez comprendido y tras varios combates, lo manejaremos con fluidez y naturalidad.

Este sistema tiene tres partes diferenciadas. La primera de ellas es hacer uso del tirachinas de Par y disparar a los cristales que aparecen a los enemigos. Puede recogerlos ella o mandar a Dadelio a tal labor. Una vez tengamos los suficientes, completaremos la mano y podremos hacer uso de las cartas. Primero, hay que lanzar el dado y, según el número que salga, usaremos unas cartas u otras según su valor. Suena difícil explicado, pero después es muy sencillo.

Los combates de Lost in Random tienen un toque estratégico en ese punto, al usar las cartas, como si de un juego de rol se tratase. Cada una tiene su valor y su poder, y nos darán todo tipo de armas de mano como espadas o alabardas, arcos para atacar a distancia o algún que otro poder mágico, como una mano que arrasa con todo lo que se le ponga por delante o una burbuja protectora. A medida que avanzamos desbloquearemos nuevas cartas para la baraja, ya sea comprándolas, venciendo a los jefes finales o haciendo tareas secundarias.

Durante las primeras horas, lo cierto es que el combate encaja muy bien, pero todo se va desmoronando a medida que avanzamos en el juego. Las batallas se vuelven tremendamente repetitivas. Primero porque apenas hay 4 o 5 tipos de enemigos diferentes y eso ya convierte todo en algo muy mecánico. Después, porque es repetir constantemente el proceso anterior, y la única novedad se centra en usar alguna que otra carta nueva, pero como jugador no sentimos demasiado el poder a la hora de ejecutar la acción, ya que en muchos casos es, simplemente, plantarla en un lugar del escenario y que ella sola actúe.

Es cierto que, a medida que avanzamos, cómo usar las cartas tiene algo más de estratégico, y el poder guardar algunas de ellas para cuando lo creamos oportunos y, por ejemplo, necesitemos curarnos. Pero Lost in Random no se convierte a veces en algo complicado -que no difícil- porque sea un reto, sino porque acumula hordas de enemigos de forma innecesaria y, a veces, tanto por esto como por la cámara, recibiremos más daño del que merecemos. Y, lo peor es que si morimos al final de algunas de estas batallas, nos tocará comenzar desde el principio. Perdiendo unos 10 minutos de nuestro tiempo.

La única variedad que se aporta en este aspecto es que, a veces, tenemos que participar en minijuegos también sacados del mundo del rol, en el que avanzaremos fichas según la puntuación que saquemos en el dado. Y tendremos que ir sorteando a enemigos que nos cortan el paso, o incluso tener que cumplir el objetivo raudos para evitar que nos atrape una barrera eléctrica antes de llegar al objetivo. Mecánicas de escenario ligeramente con sus propias normas, pero esclavas del mismo sistema de combate, que acaba por tornarse en algo tedioso.

Los problemas de diseño de Lost in Random también merman especialmente su desarrollo. Su metodología es muy de la época de PS3/Xbox 360. Tendremos escenarios muy similares entre sí que son muy estrechos y laberínticos. La mayoría de ciudades son muy similares entre sí y no tenemos sensación de progreso. En cada una de ellas, Par tiene su propia historia que nos saca del objetivo principal para hacer de recadero en misiones absurdas, que tienen su propio y residual argumento que no aporta absolutamente nada, y que solo sirve para tenernos más horas dándonos vueltas.

Lógicamente, algunos de estos objetivos son obligatorios porque tendremos que hacer un favor para que alguien nos ayude y podamos conseguir más puntos para Dadelio y seguir en búsqueda de nuestra hermana. Así que toca recorrer los angostos lugares intentando encontrar secretos, pero ya os decimos que aquí también hay mucho de azar. Sabemos cuál es el objetivo pero nos toca explorar y dar vueltas para encontrarlo. Hay un mapa pero es completamente inútil -bonito, pero inútil- y no podemos tener referencia ni dónde estamos ni dónde puede estar el objetivo. Además, si tenéis poca orientación como este que escribe, os perderéis dando vueltas para saber donde diantres está la puerta o el personaje que necesitamos. Todo resulta demasiado artificial.

Por lo demás, es un juego que pierde el alma muy pronto y queda en nada. Más allá de que la ambientación puede atraer, al final acaba languideciendo y, si me preguntáis por la banda sonora, no recuerdo absolutamente nada de ella. Por quedarme con una nota positiva, lo hago con el carisma de Dadelio -y eso que habla en un idioma inventado- y lo graciosos que son algunos personajes secundarios. Y todo el mérito al equipo de traducción, ya que han tenido una labor muy complicada al traducir algunos juegos de palabras, especialmente en una parte en la que tenemos que hacer rima con un alcalde. O dos.

Con Lost in Random me ha pasado como cuando me como un filete de ternera. En el primer bocado me gusta su sabor, pero después detecto que la carne se hace bola y me cuesta mucho masticarla. Al final, el sabor se evapora al tercer mordisco, pero sigo teniendo un trozo de carne en la boca que no soy capaz de tragar. Así que tengo que seguir dándole bocados para que se haga más pequeño y pueda pasar por mi garganta. En ese proceso, me olvido de lo bien que sabía al principio y me quedo con lo que me ha costado pasar el trago. Y aquí el filete dura casi 20 horas.

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Lost in Random tiene muy buenas ideas y un desarrollo que combina su ambientación gótica con un sistema de combate inspirado en los mejores juegos de rol. Pero, cuando repites el mismo proceso continuamente, las sensaciones son más amargas. Con más variedad en sus batallas y un desarrollo menos alargado artificialmente se habrían evitado los errores de diseño que tiene la aventura y el resultado habría sido mucho más satisfactorio.

Dadelio es adorable
El concepto y su premisa son muy interesantes
Se hace muy repetitivo
El combate no aporta variedad y las nuevas cartas no son suficientes
El desarrollo tiene muchos problemas de diseño al moverse por las ciudades

La ficha técnica

  • Título: Lost in Random
  • Desarrolla: Zoink!
  • Distribuye: EA
  • Idioma: Voces en inglés y textos en español
  • Fecha de lanzamiento: 10 de septiembre de 2021
  • Plataformas: PS4, PS5, Xbox One, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch
  • Precio: 29,99 €
Comentario
José L. Ortega
José L. Ortega  - Editor

La mitad de lo que conocemos es mentira; la otra mitad, una mentira bien construida.

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